Los mejores campings de la Costa Dorada para familias este verano

Si me preguntas cuál es mi plan de verano favorito con niños de por medio, no lo dudo ni un segundo: un camping en la Costa Dorada, con bici para los peques, piscina a cinco minutos de la parcela y una nevera portátil que nunca cierra bien del todo. Nada de maletas eternas ni de estar pendiente de no manchar la moqueta del hotel. Aquí se puede llegar con la ropa de playa puesta y quedarse así una semana entera.

La zona entre Salou, Cambrils y Calafell se ha convertido en la meca de los campings familiares en España, y no es casualidad. Kilómetros de playa fina, temperatura de agua perfecta para los más pequeños y una oferta de campings que ha evolucionado muchísimo: ya no hablamos de tienda de campaña y ducha de cubo, sino de bungalows con aire acondicionado y toboganes que ni el mejor parque acuático.

Por qué la Costa Dorada se ha ganado a pulso el título de reina de los campings familiares

Primero, la logística: está a poco más de una hora de Barcelona y a tiro de piedra del aeropuerto de Reus, así que llegar en coche desde media España es sencillo. Segundo, el agua del Mediterráneo aquí entra sin apenas oleaje, algo que cualquier padre con un niño de tres años agradece más que cualquier spa. Y tercero —esto lo digo con la boca pequeña porque suena a topicazo, pero es verdad—: los campings de la zona llevan décadas especializándose en familias, así que el nivel de las piscinas, los miniclubs y las animaciones nocturnas está a años luz de lo que encontrarás en otras costas.

Los campings que a mí más me han conquistado

He estado en unos cuantos a lo largo de los años, y estos son los que repetiría sin pensarlo:

Camping Ubicación Lo que más nos gustó Precio orientativo/noche*
Cambrils Park Resort Cambrils Parque acuático propio con toboganes gigantes 180-220 €
Sangulí Salou Salou Piscina lago con playa artificial, ideal para bebés 150-190 €
Bonterra Park Calafell Miniclub con actividades desde primera hora de la mañana 140-170 €
La Siesta Torredembarra Acceso directo a la playa sin cruzar carretera 130-160 €

*Precios orientativos para un bungalow de 4 plazas en temporada alta (julio-agosto), reservando con antelación. En junio o septiembre bajan bastante, a veces a la mitad.

Si tuviera que quedarme con uno para una familia con niños muy pequeños, sería el Sangulí: la piscina tipo lago con zona de playa artificial hace que un peque de dos años pueda meter los pies sin que tú tengas que estar todo el rato con el corazón en un puño. El de Cambrils, en cambio, es más para partir de los cinco o seis años, cuando ya disfrutan de verdad de los toboganes altos.

Piscina de resort con niños disfrutando en verano

Bungalow, parcela o mobile home: qué elegir según la edad de los niños

Con bebés y niños de menos de tres años, el bungalow gana siempre. Tener una nevera de verdad para preparar biberones, un baño propio a mano y aire acondicionado para la siesta del mediodía vale cada euro extra frente a la parcela. A partir de los seis o siete años, la parcela con tienda o autocaravana empieza a tener sentido —y es bastante más barata—, porque a esa edad ya no les importa dormir con calor si eso significa jugar hasta las diez de la noche con los amigos que han hecho en la piscina.

Qué llevar (y qué te puedes ahorrar) si vas de camping con críos

  • Escarpines de goma: el suelo de las zonas de piscina quema a mediodía, y los pies de un niño de cuatro años no aguantan ni diez pasos
  • Un ventilador pequeño de pilas para el bungalow, aunque tenga aire acondicionado, porque a veces no llega bien a la zona de las literas
  • Bici o patinete propios: alquilarlos dentro del camping cada día sale carísimo si te quedas más de cuatro noches
  • No hace falta llevar vajilla completa de casa: casi todos los bungalows la incluyen, y si no, hay tiendas dentro del propio camping

Actividades para que los peques no paren en todo el día

La ventaja de estos campings es que no necesitas salir de las instalaciones para tener el día resuelto: miniclub por la mañana, piscina después de comer y animación con payasos o magos al caer la tarde. Pero si un día quieres variar, la zona tiene también actividades acuáticas pensadas para niños en la costa mediterránea fuera del recinto, desde escuelas de vela junior hasta excursiones en catamarán con fondo de cristal que a los más pequeños les encanta.

Y si buscas alguna escapada de un día que no sea playa, el Port Aventura queda a quince minutos en coche desde casi cualquier camping de la zona —aviso: en agosto hay que llegar a la apertura si no quieres colas de más de una hora en las atracciones estrella.

Niño montando en bicicleta por un camping en verano

Cuándo reservar para no pagar de más

Los campings de la Costa Dorada se llenan pronto para las dos primeras semanas de agosto, así que si tienes flexibilidad, la última semana de julio o la primera de septiembre ofrecen prácticamente el mismo clima con menos gente y precios que bajan un veinte o treinta por ciento. Merece la pena también echar un vistazo a plataformas donde encontrar chollos de última hora en alojamientos con familia, porque los propios campings sueltan ofertas de cancelación que no siempre aparecen en su web oficial.

Por qué seguimos volviendo al mismo sitio cada agosto

Llevamos ya cuatro veranos yendo a la Costa Dorada y, sinceramente, cada año me planteo probar algo distinto y cada año acabo reservando otra vez. No es la playa más espectacular de España, ni mucho menos, pero hay algo en la rutina de camping —el desayuno en la terraza del bungalow, los niños desapareciendo con la bici hasta la hora de comer, la sensación de que nadie tiene prisa por nada— que compensa cualquier otro destino más fotogénico. Al final, unas vacaciones familiares que funcionan de verdad no son las que mejor quedan en fotos, sino las que todos, incluidos los padres, esperan repetir al año siguiente.

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