Curiosidades sobre los castillos medievales de la costa española que pocos conocen

¿Sabías que hay un castillo en la Costa del Sol que perteneció a los mismísimos califas de Córdoba, y que la mayoría de la gente que se tuesta en la playa de al lado ni siquiera levanta la vista para mirarlo? Me pasa cada verano: recorremos la costa española en busca de chiringuito y sombrilla, y se nos olvida que muchas de esas playas llevan siglos vigiladas por piedra centenaria.

Voy a confesarlo: a mí los castillos de interior, los que están en medio de la meseta rodeados de trigo, nunca me han enamorado del todo. Pero los de costa son otra cosa —tienen ese punto de combinar la vista al mar con la sensación de que ahí, en ese mismo promontorio, alguien vigiló durante siglos la llegada de piratas berberiscos o flotas enemigas—. Aquí van algunos de los que más me han sorprendido, con su historia real y algún dato que seguramente no sabías.

Castillo de Sohail (Fuengirola): de fortaleza califal a escenario de conciertos

Este es de mis favoritos precisamente porque casi nadie repara en él. Se levanta sobre una colina junto a la desembocadura del río Fuengirola, y su origen se remonta al siglo X, cuando Abderramán III mandó construirlo como parte del sistema defensivo omeya de la costa andaluza. Ha pasado por manos musulmanas, castellanas y hasta ha servido de cárcel en el siglo XIX —dato curioso que pocos guías turísticos mencionan—.

Hoy en día, curiosamente, acoge conciertos de verano en su interior. La entrada es gratuita la mayor parte del año, y las vistas desde sus murallas hacia la playa de Fuengirola y hacia Mijas justifican la subida aunque no vayas a ningún concierto.

Castillo de Santa Bárbara (Alicante): el mirador más alto sobre una playa urbana

A 166 metros sobre el nivel del mar, el Castillo de Santa Bárbara corona el monte Benacantil y ofrece una de las panorámicas más espectaculares de toda la costa mediterránea: bajo sus pies, la playa del Postiguet y el puerto de Alicante. Su origen data del siglo IX, en época musulmana, aunque la mayor parte de lo que se ve hoy corresponde a reformas de los siglos XVI a XVIII.

Lo que mucha gente no sabe es que se puede subir gratis en ascensor desde la playa —un túnel excavado en la roca conecta directamente con el paseo marítimo—, así que no hace falta sudar la subida a pie con 35 grados si no te apetece. Yo lo he hecho de las dos formas, y sinceramente, el ascensor gana por goleada en pleno agosto.

Castillo medieval en un acantilado sobre el mar Mediterráneo

Peñíscola: el castillo que fue papal (y que ha salido en más rodajes de los que imaginas)

El Castillo del Papa Luna, en Peñíscola, es probablemente el más fotogénico de esta lista: construido por los Templarios en el siglo XIII sobre restos árabes anteriores, se alza en un peñón rodeado de mar por tres de sus cuatro costados. Ahí se refugió Benedicto XIII —el «Papa Luna»— tras el Cisma de Occidente, cuando media Europa dejó de reconocerlo como papa legítimo y él decidió, básicamente, montar su propio Vaticano particular frente al Mediterráneo.

Ha sido escenario de rodajes tan distintos como «El Cid» de 1961 y, más recientemente, escenas de la serie «Juego de Tronos». No es casualidad: pocas localizaciones ofrecen esa combinación de fortaleza inexpugnable y luz mediterránea.

Otros castillos costeros que merecen una visita rápida

  • Castillo de Bellver (Palma de Mallorca): único en España por su planta circular, con vistas a la bahía de Palma desde 1300.
  • Castillo de San Sebastián (Cádiz): se accede por un camino que se inunda con la marea alta —literalmente, hay que cronometrar la visita con las tablas de mareas—.
  • Castillo de Guzmán el Bueno (Tarifa): escenario de la leyenda de Guzmán el Bueno, que prefirió lanzar su propio puñal a los sitiadores antes que entregar la plaza, aunque eso costara la vida de su hijo.

Comparativa rápida de los castillos costeros más curiosos

Castillo Ubicación Origen Dato curioso
Sohail Fuengirola Siglo X (Abderramán III) Fue cárcel en el siglo XIX
Santa Bárbara Alicante Siglo IX Se sube gratis en ascensor desde la playa
Papa Luna Peñíscola Siglo XIII (Templarios) Refugio de un antipapa en el Cisma de Occidente
Bellver Palma de Mallorca Siglo XIV Único castillo circular de España

Por qué se construyeron tan cerca del mar (y no era solo por la vista)

La mayoría de estos castillos no se levantaron pensando en el turismo del futuro, evidentemente. Su función era vigilar la costa frente a ataques de piratas berberiscos, que durante siglos asolaron el litoral mediterráneo secuestrando población para pedir rescate o venderla como esclava. De ahí que casi todos compartan la misma lógica: altura suficiente para ver llegar barcos con horas de antelación, y cercanía al puerto o playa que había que proteger.

Esto explica también por qué tantos pueblos de la costa mediterránea tienen nombres o leyendas relacionadas con torres vigía —las famosas atalayas— que se comunicaban entre sí mediante hogueras, formando una auténtica red de alarma medieval mucho antes de que existiera el teléfono. Si te interesa este tipo de curiosidades del litoral, seguramente también te llamen la atención los archipiélagos españoles menos conocidos, que esconden historias parecidas.

Torre vigía antigua en un acantilado junto al mar

El que más me sorprendió a mí (y por qué deberías darle una oportunidad)

Con lo fotogénico que es Peñíscola, el que de verdad me dejó con la boca abierta fue el de Sohail. Quizá porque no esperaba nada de un castillo pegado a un paseo marítimo lleno de chiringuitos, y me encontré una fortaleza con mil años de historia casi vacía a las siete de la tarde, con el sol cayendo detrás de las murallas. No hace falta ir a Peñíscola ni pagar entradas carísimas para sentir ese vértigo de estar pisando algo mucho más viejo que cualquier hotel de la costa. Basta con alzar la vista la próxima vez que estés en la toalla —seguro que hay uno cerca, esperando a que alguien suba a mirar el mar como llevan haciendo mil años.

Volver arriba