Las terrazas de verano más bonitas de Madrid con la mejor gastronomía

Madrid en julio se vacía de madrileños a partir de las nueve de la noche y se llena de terrazas. La clave para no perder tiempo ni dinero está en saber cuáles merecen realmente la pena, porque no todas las azoteas con vistas cobran lo mismo ni ofrecen la misma calidad en la coctelera. Aquí van las que funcionan de verdad, con datos concretos de precio, horario y qué pedir.

Un cóctel en una terraza con vistas en el centro de Madrid ronda entre 12 y 16 euros; en las más exclusivas, sube hasta los 18-20. Reservar con antelación no es opcional en las que tienen mejores vistas: entre jueves y sábado, si no llegas antes de las 20:30 o reservas online, te quedas sin mesa.

Azotea del Círculo de Bellas Artes: la vista más fotografiada de Madrid por 5 euros

Entrada: 5 euros (incluye acceso a la azotea, sin necesidad de consumir). Vistas de 360 grados sobre Gran Vía, la Cibeles y el Palacio de Comunicaciones. No es la terraza más lujosa ni la de mejor coctelería, pero la relación precio-vista no la iguala ninguna otra del centro. Mejor ir a última hora de la tarde, sobre las 20:00, para pillar la puesta de sol sin las colas de mediodía.

Terraza del Palacio de Cibeles: altura institucional

Situada en el edificio del ayuntamiento, con acceso por el mirador (entrada de pago, unos 3 euros) o directamente a la zona de restaurante-terraza si vas a consumir. La panorámica sobre la plaza de Cibeles y el eje Alcalá-Gran Vía es de las más completas de la ciudad. La carta de cócteles es correcta sin ser espectacular, pero se paga por la vista, no por la coctelera.

Terraza Precio cóctel Mejor para Reserva previa
Círculo de Bellas Artes 10-13€ Fotos al atardecer No necesaria
Gran Meliá Fénix (Ana La Santa) 16-18€ Cena elegante Sí, con 2-3 días
The Hat (rooftop) 10-12€ Ambiente joven, precio ajustado Recomendable en fin de semana
Riu Plaza España (Numa Pompilio) 14-16€ Skyline con Torre de Madrid Sí, la piscina se llena

Ana La Santa (Gran Meliá Fénix): la terraza de hotel de lujo que no decepciona

En plena Plaza de Colón, con vistas a la Puerta de Alcalá al fondo. Aquí sí se paga por todo: entorno, servicio y una carta de cócteles de autor bien resuelta, con clásicos revisados como su Negroni de vermú de Chinchón. No es barata, pero para una ocasión concreta —un aniversario, una despedida de soltero discreta— cumple sin fisuras. Mejor reservar mesa con dos o tres días de antelación si el plan es cenar.

Rooftop del Riu Plaza España: piscina, atardecer y la mejor panorámica vertical

Subir hasta la planta 27 del Riu Plaza España para tomar algo junto a su piscina infinita, con la Torre de Madrid y el Palacio Real de fondo, es de esas experiencias que hay que vivir al menos una vez en verano. El acceso no es libre para no huéspedes en todos los horarios, así que conviene consultar antes si hay evento con entrada abierta al público esa noche.

Vista panorámica de los tejados de Madrid junto a Gran Vía al atardecer

The Hat: la opción de barrio con mejor relación calidad-precio

En pleno Barrio de las Letras, la terraza del hostel The Hat se ha ganado fama propia entre quienes buscan buen ambiente sin pagar precio de hotel de cinco estrellas. Mesas altas, música en directo algunos jueves de verano y una selección de gin-tonics que no defrauda. Se llena rápido de gente joven y de turistas que ya la tienen fichada, así que llegar antes de las 20:00 marca la diferencia entre encontrar sitio o esperar de pie.

Cómo elegir según el plan que tengas

  • Presupuesto ajustado, buenas fotos: Círculo de Bellas Artes.
  • Cena de aniversario o cita especial: Ana La Santa (Gran Meliá Fénix).
  • Grupo de amigos, ambiente relajado: The Hat.
  • Plan con piscina incluida: Riu Plaza España.
  • Vista institucional sin gastar de más: Palacio de Cibeles.

Para acompañar el cóctel, ninguna de estas terrazas destaca especialmente por su cocina —para eso hay que bajar a la calle—, pero casi todas ofrecen alguna tapa o picoteo correcto: croquetas, tabla de ibéricos o tartar de atún son las opciones que menos fallan. Si el plan de la noche es también beber bien, merece la pena repasar antes qué cócteles de verano conviene pedir en cada tipo de terraza, porque no todas dominan igual de bien la coctelería clásica frente a la de autor.

Cóctel de verano servido en una terraza al aire libre

El detalle que casi nadie mira antes de reservar

Casi todo el mundo compara precio y vistas, pero pocos revisan la orientación de la terraza antes de reservar. En Madrid, en pleno julio, una terraza orientada al oeste sin toldos puede ser un horno hasta las nueve de la noche; una orientada al este o con buena sombra natural se disfruta desde las siete sin sudar la camisa. Antes de reservar, un vistazo rápido a las fotos recientes en Google Maps —no a las oficiales, que suelen ser de primavera— dice más sobre la sombra real que cualquier descripción de la carta.

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